Retos y Desafíos ante el Trabajo Infantil: educación y contextos migratorios

Retos y Desafíos ante el Trabajo Infantil: educación y contextos migratorios
  • Fecha: 06-11-2018
  • Luis Alberto Mozo

En PROYECTO SOLIDARIO llevamos desde 1995 interviniendo en la problemática del trabajo infantil en América Latina y África. Hemos llevado a cabo más de 30 proyectos de cooperación y sensibilización, además de informes, estudios e investigaciones.

Dentro del Proyecto La Ciudadanía dice NO al trabajo infantil y SI a la educación de calidad, cofinanciado por la Agencia Andaluza de Cooperación Internacional para el Desarrollo, hemos realizado diferentes eventos para trasladar experiencias exitosas y buenas prácticas.

En Junio de 2018 tuvimos una Mesa de Debate en la que contamos con la participación de Javier de Rodrigo, Director de APEP, asociación boliviana que trabaja con PROYECTO SOLIDARIO en diferentes acciones encaminadas a Promover y Proteger los Derechos Humanos de niños, niñas y adolescentes de Bolivia, en la que centró su presentación en un trabajo de campo realizado con los ingenios del azúcar en Bolivia y que dio lugar a que los propios productores elaborasen un sello de calidad relativo a la ausencia de trabajo infantil en la producción de azúcar.

Posteriormente en Septiembre de 2018 llevamos a cabo un Encuentro Internacional. También en la ciudad de Málaga. 

Las diferentes presentaciones y las conclusiones están al final del artículo.


CONTEXTO Y JUSTIFICACIÓN:

El trabajo infantil en sus peores formas y el derecho a una educación de calidad representan un binomio que guarda mucha relación entre sí, ya que la educación se ha considerado ser un factor determinante para reducir y eliminar el trabajo infantil. La inclusión temprana de personas menores de edad en el mundo del trabajo tiene muchas causales estructurales, entre ellas, es determinante la calidad de la educación y la capacidad de contención y no expulsión del sistema educativo. La educación también es información y a través de ella se puede comunicar acerca del riesgo del trabajo y los derechos que tienen las personas menores de edad.

En la categorización que se hace acerca de los niños, niñas y adolescentes (NNA) y su relación con el trabajo y la educación, encontramos que a nivel global: 

  - Hay NNA que trabajan y estudian, 
  - NNA que solo estudian, 
  - NNA que trabajan y no estudian y 
  - NNA que no trabajan y no estudian.

Al hablar de trabajo infantil se está refiriendo aquella actividad de riesgo, que limita uno o más derechos humanos y que es desarrollada por personas menores de la edad por debajo de la edad permitida para el empleo, que en algunos países varía entre 12, 14 hasta 16 y en el caso de Bolivia recientemente aprobado a los 10 años. Se habla de trabajo adolescente cuando es ejercido por personas adolescentes que están en el rango de la edad permitida, como fue señalado anteriormente, varía de país en país. Cuatro aspectos claves se entrelazan entre sí. La edad que es legalmente permitida coincide, con el fin de la obligatoriedad de la educación, lo que, al no haber oportunidades de desarrollo educativas, vocacionales, y de preparación para un empleo decente, es probable que los y las adolescentes se inserten en empleos precarios, explotadores o de alto riesgo, en espacios informales.

La población adolescente en particular en muchos países en desarrollo, no cuentan con oportunidades de desarrollo en igualdad de condiciones, que les posibilite insertarse en modalidades que les ayude a concluir con el ciclo formativo formal o vocacional y al insertarse a temprana edad al trabajo, ingresan en formas de alto riesgo, peores formas y condiciones de trabajo u otras actividades ilegales y hasta ilícitas. Esta situación, no les permite insertarse en el mundo del trabajo en condiciones decentes y acordes a su desarrollo y entran en las estadísticas de las personas jóvenes con dificultades de acceder a un empleo decente y de calidad, en muchos casos esta situación hace que se contribuya al círculo de la pobreza. Hablar hoy en día sobre las peores formas de trabajo infantil y adolescente y del derecho a la educación de calidad nos lleva a revisar los recientes eventos globales que están definiendo y marcando la agenda global en particular orientados a cumplir con la Agenda 2030 sobre los Objetivos de Desarrollo Sostenible, y a contrarrestarla con los datos existentes oficiales y aquellos que de manera empírica surgen del trabajo directo que se hace con las poblaciones menores de edad que se encuentran realizando algún tipo de trabajo y que ejercen o no el derecho a una educación de calidad.

De acuerdo a la Organización Internacional del Trabajo (OIT), la combinación de crecimiento económico, respeto de las normas del trabajo, educación de calidad para todos y todas y protección social, junto con una mejor comprensión de las necesidades y derechos de los niños, niñas y adolescentes, puede reducir de forma significativa el trabajo infantil.

En búsqueda de soluciones y de fortalecer una acción conjunta global los Estados han impulsado una serie de conferencias global con la participación del tripartito (Gobierno, Sindicados y Empresarios) y con la presencia de la sociedad civil organizada. La participación de NNA no ha sido tan efectiva y aceptada en estos espacios. Desde la I Conferencia Mundial realizada en Oslo 1997, en la cual se promovió la aprobación del Convenio 182 sobre las peores formas de trabajo infantil. Al año siguiente se constituyó la Marcha Global contra el trabajo infantil, plataforma que movilizó a nivel global esfuerzos en todos los niveles para la adopción y ratificación de dicho convenio. Luego de su adopción y ratificación los Estados han identificado una lista de peores formas y acciones para eliminarlas.

El segundo evento global se realizó en La Haya 2010, II Conferencia Mundial, donde fue adoptada la denominada Hoja de Ruta para eliminar las peores formas del trabajo infantil para 2016, definiendo una serie de principios rectores y medidas a seguir para alcanzar esa meta, siendo que era necesario fortalecer esfuerzos, encaminados en esa línea. La puesta en marcha de esta hoja de ruta ha sido desigual, ya que no son todos los países ni las regiones que la han adoptado de la misma manera ni con la misma fuerza.

En Brasilia 2013 III Conferencia Mundial, si bien se adoptó la Declaración de Brasilia sobre el Trabajo Infantil, y se reconocieron los significativos avances logrados, especialmente en el periodo 2008-2012, se hizo un llamado a intensificar los esfuerzos ya que si bien se habían visto avances en cuanto a la reducción del trabajo infantil donde las estadísticas mostraban una disminución importante de niños y niñas en el trabajo, la crisis global había desacelerado los esfuerzos y podrían retroceder debido al aumento de la pobreza y la desigualdad, y el desempleo en adultos y en personas jóvenes.

La última y más reciente conferencia, es la IV Conferencia Mundial Buenos Aires 2017.  Fue un evento enfocado en promover acciones sostenidas para alcanzar la Agenda 2030 basada en los Objetivos de Desarrollo Sostenible y en lograr acelerar los compromisos para la erradicación sostenida del trabajo infantil para el 2025. Las acciones que se desprenden desde estas conferencias globales tienen claramente sus marcos referenciales que están basado en los Convenios de la Organización Internacional del Trabajo, principalmente el 138 sobre la edad de admisión al empleo, el 182 sobre las peores formas de trabajo infantil, el 189 sobre las trabajadoras y los trabajadores domésticos; así como la Convención sobre los Derechos del Niño, sus protocolos facultativos y el soporte interpretativo de sus Observaciones Generales. 

Sevilla 2017 fue protagonista y anfitriona del Foro España-Américas que trató sobre el papel de la sociedad civil para la eliminación sostenida del trabajo infantil y la protección de los jóvenes en Empleo” siendo un acercamiento a la realidad de las Américas (Norteamérica, Centroamérica, América del Sur, el Caribe) y España. En él se definieron cuatro ejes críticos para la discusión, y que de alguna manera está presente, con diferentes dimensiones y manifestaciones en ambos contextos (Américas y España): 

   1) Trabajo Infantil y Adolescente en contextos de migración; 
   2) Trabajo forzoso y peores formas de trabajo infantil; 
   3) Trabajo Peligroso: agricultura y servicios; 
   4) Como mejorar la transición Escuela - Trabajo y enfrentar el desafío del trabajo adolescente.

Un nuevo informe de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), con estimaciones mundiales sobre trabajo infantil: resultados y tendencias, 2012-2016 publicado el 19 de septiembre de 2017 en la Asamblea General de las Naciones Unidas (AGNU), dice que un total de 152 millones de niños - 64 millones niñas y 88 millones niños - trabajan en el mundo, lo que representa casi uno de cada diez niños/as en todo el mundo. Casi la mitad de todos los que trabajan, 73 millones de niños/as, realizan trabajos peligrosos, poniendo en peligro su salud, seguridad y desarrollo moral.

A pesar de que las estimaciones han mostrado una tendencia continua de reducción (de 215 millones en 2008 a 168 millones en 2012 y a 152 millones en 2016), se ha observado una fuerte desaceleración en el ritmo de la disminución en los últimos cuatro años, con solo 16 millones de reducción en números absolutos en comparación con la reducción de 47 millones para el período de cuatro años anterior, amenazando el logro de la ambiciosa meta de acabar con el trabajo infantil para el año 2025. La disminución del trabajo peligroso también se ralentizó de manera similar.

Estas últimas estimaciones de la OIT, muestran que la región de África y la región de Asia y el Pacífico acogen 9 de cada 10 niños/as en trabajo infantil. África ocupa el primer lugar en el número de niños/as en trabajo infantil: 72 millones, y Asia-Pacífico ocupa el segundo lugar en cuanto a trabajo infantil con 62 millones de niños/as trabajadores en términos absolutos. La población restante de trabajo infantil se divide entre las Américas (11 millones), Europa y Asia central (6 millones) y los Estados árabes (1 millón).

El informe reitera el aumento en la participación del trabajo infantil en el sector agrícola: 71%, en comparación con 50% de su prevalencia en el sector entre 2008-2012, y también representa la mayoría de niños que trabajan en unidades familiares, particularmente en el sector agrícola. De acuerdo a la Marcha Global, el menor progreso en la erradicación del trabajo infantil se ha realizado entre las niñas, llamando la atención en la necesidad sobre incorporar en las políticas y estrategias para eliminar el trabajo infantil y proteger a los adolescentes trabajadores, incorporar las cuestiones de género y las particularidades etarias y de contexto.

Garantizar la igualdad de oportunidades para todos en materia de educación sigue siendo un desafío a escala mundial. El objetivo de desarrollo 4, en lo relativo a la Educación y el Marco de Acción Educación 2030, hacen hincapié en que la inclusión y la igualdad son los cimientos de una enseñanza de calidad. Los niños, niñas y adolescentes tienen los mismos derechos sin discriminación alguna, sin embargo, no todos tienen las mismas oportunidades de desarrollo ni logran ejercer sus derechos humanos de la misma manera. Se reflejan importantes inequidades entre géneros. También otras disparidades que se relacionan de acuerdo a los contextos socioeconómicos, políticos y/o culturales en que se encuentran inmersos. La brecha de la desigualdad se refleja entre zonas urbanas y rurales y entre zonas urbano marginales y urbanas.

Diversos estudios demuestran que la condición de género sigue siendo hoy en día un factor que condiciona las posibilidades de desarrollo, con mayor acento, en países en vías de desarrollo, así como la condición económica y social en que se encuentran. Pero también reflejan que, a nivel global, siguen las niñas y las mujeres adolescentes no estando reflejadas en las políticas, en las leyes y en las estadísticas, provocando su no visualización. En el último informe de la OCDE “Panorama de la Educación 2017”, la entidad afirma que "cuanto mayor es el nivel educativo alcanzado, mayores son las perspectivas de empleabilidad y menor es el riesgo de paro". Igualmente indica que el 23,2% de los jóvenes en España ni estudian ni trabajan, un porcentaje aún superior al de 2005 y que supera a la media de los países avanzados, del 15%.

Programas,  ponencias y conclusiones:
- 01 Programa Encuentro Internacional, 28 septiembre 2018
- 02 Programa Mesa de Debate, 17 junio 2018
- 03 Presentación Martin Facundo Rearte, Cónsul adjunto de la Embajada de Argentina.
- 04 Presentación Virginia Murillo, Presidenta Ejecutiva DNI Costa Rica.
- 05 Presentación Elisa Brey, vocal de formación del GSIA (Grupo de Sociología de la Infancia y Adolescencia) y codirectora del Máster en Políticas Sociales de Infancia y Adolescencia de la UCM.
- 06 Presentación José Francisco Montero, Jefe del Área de Fortalecimiento Institucional Público y Organizaciones Sociedad Civil Agencia Andaluza de Cooperación Internacional para el Desarrollo.
- 07 Presentación Marco Dubbelt, Secretariado Internacional de la Marcha contra el Trabajo Infantil.
- 08 Vídeo Helena Maleno, defensora de Derechos Humanos y fundadora de Caminando Fronteras. (videoconferencia)
- 09 Vídeo Giovana Cangahuala, consejo directivo DNI España. (videoconferencia)
- 10 Conclusiones
 
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